Ya no me luchas.
Creíste colonizar mis caderas,
pero
era
tierra
de
nadie.
Ya no me luchas.
Dejaste de regar
mis pestañas
con sueños
De cosechar mis huecos
enfríar mis veranos
y avivar mis inviernos.
Ya no me luchas.
Era tierra de nadie
y
te olvidaste
de
ocultar mis nubes
estudiar mis constelaciones
recorrer mis caminos
besar mis senderos
y navegar mis tormentas.
Creíste colonizar mis brazos
mis caderas
mis demonios
mis esperas,
pero
era tierra de nadie
y de nadie sigue siendo
mi tierra.
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